El sentido de la dirección de la Gran
Transición.
Hemos
explicado que todo es señal del sentido
del desarrollo del diseño divino, no importa que nos parezca positivo o
negativo. Así va con el Covid 19. Hemos explicado que se trata de un ajuste de la humanidad a la evolución de
este diseño para la humanidad. ¿Pero quién de nosotros, quien de aquellos
que son considerados como responsable o aún más, maestro espiritual de la
humanidad, conoce en profundidad el sentido de la voluntad de este diseño, ya
para sí mismo y además para todos los otros?
Ya hemos
mencionado que cada elemento de la manifestación tiene un sistema de
resistencias o de inmunidad en función de su nivel de materialización de la
conciencia, tanto de sí mismo como del conjunto. Así, cada ser humano depende
de un sistema inmunológico material,
pero también espiritual. Se desarrolla a partir de una cadena de diferentes
experiencias en su entorno específico de sus encarnaciones. Se adapta más o
menos a las influencias de las condiciones físicas, emocionales, mentales y
espirituales interiores y exteriores según
la sensibilidad de su corazón. Cada uno de estos niveles o capas genera una
vibración específica. Se reflejan en las distintas capas de nuestra aura o
campo electromagnético. Este conjunto forma un cuerpo de luz, el vestido blanco
(Apocalipsis) de nuestro unión
(Merkabah) con el Todo. La vibración de este conjunto determina el nivel de
realización de nuestra conciencia a través una radiación luminosa específica, más y más blanca e intensa según
nuestra unión con el Gran Todo. Refleja la
intensidad de nuestra relación con
el principio dinámico, el alma, de nuestro
Ser Spiritual Superior.
