La tierra es envuelta por un enrejado cristalino y luminoso de
conciencia, llamado también enrejado crístico. Forma a su vez parte de otros
enrejados, como el de Sirius (con forma de dodecaedro) o también el enrejado esférico
cósmico. Esto vuelve posible que la tierra comparte en el mismo Espíritu de Unión
de toda la creación. El enrejado cristalino de la tierra tiene también un eje de
rotación con un vórtice que hace referencia a los enrejados superiores. Cambia
con la evolución de la conciencia.
Al tiempo pre egipcio, en la previsión de la destrucción de Atlántida
y de un nuevo eje cristalino, la meseta de Gizeh habría sido elegida por Thoth,
instructor y señor del tiempo, el divino mensajero y escriba o notario,
(probablemente instructor procedente de Sirius) y sus camaradas.
Sería a la base de la construcción de la gran pirámide de Keops
(probablemente construido por Thoth) para la formación del nuevo enrejado.
Encontramos entonces un círculo o alineación de construcciones importantes,
pirámides y templos como base de este enrejado en torno al mundo. (http://leblogdesyntax.over-blog.com/2010/10/l-alignement-prehistorique-des-merveilles-du-monde.html)
Esta alineación no es explicable sin hacer referencia a la obra de un único
Espíritu de Unión, vista las diferentes épocas y culturas.