El Concepto

En el marco de la restauración del propósito del plan divino para el destino de la humanidad se revelaba el proyecto de una marcha progresiva de concreción de la solidaridad entre todos los seres humanos. Alcanzaría finalmente el mundo entero.
Explicaciones del plan se encuentran en el blog Pangeosis (enlace al izquierda).

El escritor, de este blog es Instructor de la ciencia y conciencia de síntesis para la humanidad. Con su compañera de vida están los instructores de este plan como un padre y una madre, que guían a sus hermanos y hermanas de la tierra.

El desafió del plan es juntar las experiencias y visiones de todos, valorizándolas en una gran fuerza de armonización dinámica y solidaria de compasión, perdón y reconciliación, encima de los diferencias de nuestro color, cultura, nación, objetivos y convicciones particulares.
Su propósito es descubrir en la marche como se crea un nuevo orden de valores y de justicia para todos,
que puede liberar el mundo de sus incoherencias de división y de su orden destructivo de relaciones incorrectas con uno mismo, el entorno y los demás. Su resultado será la realización de la Gran Fraternidad Universal.

Convivencia de Pascua 2018 (semana santa)

desde el jueves el 30 de marzo de las 2h de la tarde (comida) hacia el lunes 2 de abril de la tarde.

En en el priorato de Marcevol (encima del valle de la Têt en frente du Canigu: http://www.prieure-de-marcevol.fr/)

Reservación a Monique y Hubert o Iñaki (Irun) según orden de recepción.

Precio todo incluido 150€.

Proyecto Caladroy

CRU-CH-IS: Centro Real de Unión de la Conciencia Humana y de Instrucción de Síntesis

Una investigación mundial sobre el propósito de la vida

El objetivo del Espíritu del Instructor del Mundo es unir todos nuestros conocimientos y experiencias como una referencia mundial para la creación de una visión espiritual holística relativo al propósito de la vida en la tierra. Sera un centro abierto, neutro, y libre de los conceptos humanos establecidos, de investigación, experimentación y enseñanza, tocando todos los gran aspectos y valores de la vida (política, social, económica, expresiones humanas, científica, ideal de salud y iniciación espiritual-religiosa en los grandes secretos del universo.
Aparte los primeros explicaciones en los enlaces mas está publicado en francés :
http://grandemarchemondiale.blogspot.fr/p/le-projet-caladroy_15.html pero la versión español se prepara.
El despertar concreto de la solidaridad mundial es el único medio para poder superar a la crisis mayor en la cual el mundo actual entró. Sin la apertura de nuevos horizontes sobre la organización de la vida planetaria, no habría esperanza de nuestra supervivencia sobre la Tierra a larga plaza.
El salto cuántico es una subida de la vibración de la vida. Pide una armonización entre espíritu y materia en las relaciones de los seres humanos.

lunes, 13 de junio de 2016

París y el desafío de la Concordia: parte 2 aspectos iniciáticos

CONCLUSIÓN:
Es en este contexto de la vocación de París para dirigir el mundo hacia un nuevo orden que el anclaje de la nueva energía de solidaridad recibe todo su significado. De hecho, esta energía hizo un llamamiento a una apertura de nuestra visión de la vida hacia la posibilidad de su brillo en todo esplendor (como una estrella) que incluye el mayor bien de todos. Es una visión universal por todos, para todos y con todos. Pide una reorientación de nuestros intereses hacia el sentido común de nuestras vidas en el planeta y de pasar en concreto más allá de divisiones que sirven sólo intereses particulares, alimentados por conceptos restringidos y exclusivos. Esta reorientación implica reconciliarnos o poner juntos nuestros diferentes en fin de permitirnos descubrir el Gran Plan del futuro de la humanidad que ninguna persona, ni cualquier grupo particular, puedan ver de sí mismo.

Nota: El proceso de iniciación se revela a través del Gran Marcha Mundial de Solidaridad como principalmente de naturaleza colectiva para llevar a una nueva conciencia de unión entre los seres huùmanos:
1. En Madrid nos enfrentamos por primera vez el triple proceso iniciático en la nueva conciencia colectiva que la Gran Marcha nos revelaba con la visita al templo de Debod (Amon: lo oculto, lo incognoscible). Este primer paso se nos hizo claro que la transformación del mundo requiere de pasar de un enfoque individual hacia un enfoque colectivo. No es el crecimiento personal del yo la primera condición de  los cambios. Debe ser integrado en un trabajo de cambio del campo colectivo. Eso significa en concreto: seguir una perspectiva de cambio para todos, poniéndose, si necesario, a nivel de todos y respectándolos. Es sobre todo un acto de humildad y no de dominación o de imposición. Es generar la compasión de nuestro corazón.
Para pasar de un mundo al otro, no podemos rechazar el viejo mundo distanciándonos. Nos falta llamar, aceptar y unir a todos aquellos que están dispuestos a servir directamente o indirectamente, este objetivo. Cortándonos de nuestras raíces no tendremos más fundamento. Nuestras raíces hacen lo que somos hoy. Es gracias a la profunda actitud de humildad que seremos capaces de darnos cuenta de esta y de ver cómo y en qué dirección cambiar y elevarnos. Es un trabajo formal de reconocimiento colectivo de las corrientes o fuerzas originales que se mueven en esta nueva dirección. Esto es permitir revelar la luz de la vida misma (la energía positiva o fuego de Aries) que empuja las corrientes colectivas de acuario de manifiesto más allá de la luz del mundo del individuo. La manifestación de la dualidad de los polos opuestos fue la era de Piscis (Ichthys o Piscis y Virgen). Pidió el sacrificio para que el camino de ascensión en la Unión Espiritual Universal y Cósmica sea visible en la plena luz del día (Escorpión) y la idealización para entender cómo penetra dentro de la forma (Tauro).
2. En Roma nos enfrentamos con los movimientos de las masas de la gente, procedentes de cualquier
horizonte y andando a cualquier horizonte, tratando educarse, buscando en realidad lo que es en el centro de cualquier instrucción de la vida: amor (amor) anagrama de Roma. Sus 13 obeliscos estaban pidiendo específicamente nuestra atención (referencia al zodiaco). El ojo espiritual puede ver como 12 obeliscos convergen todos en el Obelisco de la plaza San Pedro. Eran como las indicaciones hacia las 6 puertas exteriores e interiores de los 6  superuniversos que se conectan con la puerta del universo central, como el desarrollo de una visión central en la evolución de la creación. Atraían a las personas de las 7 razas de las 7 familias espirituales de los 7 continentes, todos del mismo origen pero diferentes en su caminar en el sendero espiritual para encontrar su unión original et final.
Eso nos permitía situarnos como familia llamada a unir a todos y de comprender, para llegar a eso, que nos faltare ver más allá de nuestras pequeñas visiones locales y abrirnos a las lecciones de las experiencias de los seres de todas estas familias. Son como dones (o piedras -almas) nos ofrecidos por la Gran Vida Una para poder construir una gran visión más completa, holística y justa. Eso es la esencia de la energía del perdón. Es el aprendizaje de ver las condiciones que ayudan a mejorar el mundo por su transformación óptima. Es la aplicación de la energía de los intercambios por comunicación (energía Géminis) que despierta la luz de la inteligencia superior (sabiduría) dentro de nosotros.  Esta luz de despertar es la fuente de inspiración para la energía de la era de acuario. Une el Principio Inteligente del Logos de la Creación (verbo o inteligencia), en realidad encarnado en cada ser humano donde se da cuento cuando se despierta como ser espiritual, iluminado tal como Buda (espíritu despertado), con el Principio del Amor universal de Cristo en el ser humano. Esta Unión se realiza por el trabajo progresivo de la luz de la estabilización (energía balanza). Consiste en la armonización o la labor inteligente de balanceo (balanza, energía ascendente de acuario) entre la identificación colectiva y la diversificación individual así que la luz difusa de la inconsciencia (Cáncer) de la masa se convierte en un centro sagrado que refleja la luz del potencial de la autoconciencia (León) del alma (Venus) de la raza humana. La unión de la conciencia individual del ser humano con el alma colectiva de la raza humana es el fundamento de una nueva conciencia cósmica que une a todas las razas, todos los continentes y todos los universos. La paz sagrada et duradera de un mundo mejor de paz sea sólo posible en la aceptación que la vida no puede convertirse óptimamente que por la unión de los dones de todos. Sin perdón individual y colectivo, la humanidad no puede avanzar, sólo regresan y destruirse.
3. En París estamos en la tercera etapa del despertar de la nueva conciencia colectiva. Es aquí que nos
pedirá el paso decisivo de pasar del antiguo concepto dualista de la vida hacia la visión de un mundo más unido con relaciones humanas más equitativas, luminosas, fraternales y solidarias. Es la etapa de la decisión de efectuar que todo puede servir para la construcción de un mundo mejor. Prepara el salto simbólico en el vacío en la fe absoluta que la mejor solución para realizar el plan de un mundo mejor sea la valorización de todo y todos en el perspectivo de su servicio participativo a la armonía interactiva del conjunto. Esta decisión se expresará por el anclaje de la energía de reconciliación en la Place de la Concorde, lugar llamado a expresar la concordia de la raza humana. Es por la unión en el alma (energía del León) del consciente colectivo de sí mismo que el señal para la liberación de la masa inconsciente (vieja energía solar de cáncer) pueda ser dado como una respuesta a la nueva luz del sol (pasaje cósmico en Geminis el 5.01.1989).
Ahora, el Cristo Acuario, como el Si mismo Superior Único de todos (a la vez Padre Creador, Madre Espíritu e Instructor del Mundo), se convierte en Principio Fraternal de unión espiritual de todos, internamente y externamente. Ahora la dualidad entre interior y exterior, entre encarnados, no encarnados y reencarnados, puede ser reconocida como una construcción arbitraria de nuestro mental inferior donde la verdad va más allá de la muerte. Por falta de iniciación, este mental entiende el significado de la Vida como dividida y separada jerárquicamente en un orden de dominación y de sumisión. En realidad, cualquier Maestro es siempre en cada discípulo y cualquier discípulo es siempre en el Maestro Único que puede manifestarse focalizándose en uno más que otro según condiciones que coinciden.
Esto se puede solamente ser entendido adecuadamente cuando la pequeña conciencia del ser humano individual se fusionó con la luz de Conciencia Única de Cristo Cósmico.
La conversión de la energía de solidaridad en reconciliación puede desarrollarse como sigue:
1. El primer paso es aceptar de romper con nuestras formas de aislamiento y entonces con los bloqueos y barreras que hemos erigido sobre la organización de la vida como los sólo válidos según nuestros conceptos y creencias. Nada pueda  justificar la exigencia de condiciones previas salvo la aceptación mutua de crear un terreno neutro de mediación abierto para todos. Sino ninguna perspectiva de unión haya posible. La apertura incondicional es por lo tanto el primer paso hacia la reconciliación.
2.  Reconocimiento de la necesidad de cambiar la dirección de visión. Pensar que haya un único motivo o solución desde un punto de visto personal o grupal restrictivo, no nos permite de fijar lo que nos traerá el futuro. La probabilidad cambia según las interacciones de todos. La reconciliación es precisamente activar nuestras interacciones para prever mejor y crear coincidencias felices en lugar de ser sometidos a eventos fatales que están provocados par la falta de maestría y las incoherencias entre nuestras expresiones.
3.  Un proyecto de desarrollo conjunto. Todos somos parte de un conjunto. Es importante saber cómo podemos mejor contribuir, es decir, cómo prestar nuestro servicio según nuestras capacidades al mejor bien del conjunto. Reconciliación requiere un trabajo de valorización mutua en la realización de un objetivo común. Valorizar es crear un orden de aplicación que se adapta a las necesidades de las circunstancias. Cuando usamos la palabra jerarquizar en este contexto, no es para escalonar la autoridad de nuestro poder sino de facilitar un orden de aplicación (prioridades) para el buen funcionamiento del conjunto. Se trata de testificar simplemente el respeto que nos falta mostrar mutuamente, reconociendo mutuamente nuestro potencial, con el fin de facilitar su expresión libre entre todos y no para imponerlo.
4.  Un objetivo común. El objetivo común no puede ser otro que lograr el bienestar, tanto material como espiritual, de cada uno tan perfectamente que sea posible. Eso exige el reconocimiento del sentido común y universal de la vida e implica la búsqueda común de un equilibrio interactivo entre las 7 grandes líneas por las cuales este sentido se desarrolla:
-         la orden de la participación en la expresión del potencial individual y colectiva o la orden de la responsabilidad político;
-          la orden de interactividad social o la armonización continua de la sociedad huma
na hacia relaciones más equitativas, libres, fraternas y solidarias entre sus miembros;
-          la orden económico o la orden de la producción del bienestar para todos creando un equilibrio entre las necesidades del espíritu y del cuerpo;
-          la orden profesional o la orden de la maestría y del mejor uso de los recursos de la vida;
-          la orden científico o la orden de la gestión de las relaciones entre causas y efectos;
-          la orden saludable o la orden de la salud de los seres humanos tan individual que  colectiva;
-          la orden espiritual o la orden de ajuste o del religar de la vida con todas sus dimensiones.
Con esta etapa de la reconciliación el fundamento del movimiento de la Gran Marcha Mundial de Solidaridad esta puesto. Las nuevas energías estarán ancladas en el triángulo MaRopa en preparación de la Gran Transición de los cambios planetarios. La llamada al trabajo de síntesis de 'ponernos juntos' sonaba a través de las tres etapas y siempre la respuesta ha sido anclada en la tierra para darla una resonancia celestial estable. Ahora la tierra y su vida están preparadas para recibir la señal (resonancia 16/16) de la Transfiguración de manera que la raza humana pueda comprenderla y hacer efectiva su luz en formas de solidaridad concreta en una nueva etapa de realización. Conviene a todos en cuales resuena esta luz de solidaridad de dirigirla hacia todos que están dispuestos a contribuir a la creación de las referencias que el mundo necesita para su transformación pacífica.

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