El Concepto

En el marco de la restauración del propósito del plan divino para el destino de la humanidad se revelaba el proyecto de una marcha progresiva de concreción de la solidaridad entre todos los seres humanos. Alcanzaría finalmente el mundo entero.
Explicaciones del plan se encuentran en el blog Pangeosis (enlace al izquierda).

El escritor, de este blog es Instructor de la ciencia y conciencia de síntesis para la humanidad. Con su compañera de vida están los instructores de este plan como un padre y una madre, que guían a sus hermanos y hermanas de la tierra.

El desafió del plan es juntar las experiencias y visiones de todos, valorizándolas en una gran fuerza de armonización dinámica y solidaria de compasión, perdón y reconciliación, encima de los diferencias de nuestro color, cultura, nación, objetivos y convicciones particulares.
Su propósito es descubrir en la marche como se crea un nuevo orden de valores y de justicia para todos,
que puede liberar el mundo de sus incoherencias de división y de su orden destructivo de relaciones incorrectas con uno mismo, el entorno y los demás. Su resultado será la realización de la Gran Fraternidad Universal.

Proyecto Caladroy

CRU-CH-IS: Centro Real de Unión de la Conciencia Humana y de Instrucción de Síntesis
El objetivo del Espíritu del Instructor del Mundo es
unir todos nuestros conocimientos y experiencias como una referencia mundial para la creación de una visión espiritual holística relativo al propósito de la vida en la tierra. Sera un centro abierto, neutro, y libre de los conceptos humanos establecidos, de investigación, experimentación y enseñanza, tocando todos los gran aspectos y valores de la vida (política, social, económica, expresiones humanas, científica, ideal de salud y iniciación espiritual-religiosa en los grandes secretos del universo.
Aparte los primeros explicaciones en los enlaces mas está publicado en francés :
http://grandemarchemondiale.blogspot.fr/p/le-projet-caladroy_15.html pero la versión español se prepara.
El despertar concreto de la solidaridad mundial es el único medio para poder superar a la crisis mayor en la cual el mundo actual entró. Sin la apertura de nuevos horizontes sobre la organización de la vida planetaria, no habría esperanza de nuestra supervivencia sobre la Tierra a larga plaza.
El salto cuántico es una subida de la vibración de la vida. Pide una armonización entre espíritu y materia en las relaciones de los seres humanos.

lunes, 4 de abril de 2016

La compasión: primer tema de la Gran Marcha Mundial de Solidaridad para Madrid (abril)

En el marco de la Gran Marcha Mundial de Solidaridad estuvimos llamados a hacer una meditación sobre la compasión. Es el primer tema que nos llevara hacia la solidaridad entre los seres humanos. Es su energía que queremos liberar este mes en abril en Madrid, 23 y 24 de abril, consagrando la plaza del puerto del sol: plaza del puerto del sol de la Fraternidad Universal (domingo a las H12 en la plaza).

La compasión es en esencia un estado de compartir, de ser uno con el otro en el conjunto de las manifestaciones de la vida. No es solamente de la empatía por cual percibos los sentimientos del otro. Es un proceso de comunicación directa entre almas dentro cual se revela el estado psíquico de la conciencia espiritual del otro y son potencial de amor-sabiduría. Se refleja dentro el espejo más incondicionado del amor de nuestro corazón. Según nuestro nivel de conciencia se revela así la comprensión del otro y su nivel de conciencia como haciendo parte de una misma realidad común, sea que hayamos tenido diferentes experiencias y condiciones de vida y que tengamos diferentes papeles.
Compasión no tiene sentido para un egoísta. Recibe sentido a medida que salimos de una visión estrictamente personal de la vida. No es solamente percibir del otro su rechazo, aflicción, hambre o sed de justicia, persecución, debilidades, adicciones o confusiones. No es perderse en estos sentimientos. Esto nos paraliza. No obstante que nos afectan, es dejar generarles en nuestro corazón una resonancia que permite nos dar cuenta que el otro hace parte de nosotros y que él nos falta para volver más completo y feliz. El otro es en realidad un parte que nos falta cualquiera que sea nuestra opinión. Pide a no juzgar pero discernir. Pide aceptar lo que se presenta, pero no automáticamente tolerar todo.  Este discernimiento genera una fuerza creativa que nos llama a  revalorizar el potencial (los talentos de nuestra alma ya no explotados) de nosotros mismos y liberar nuestra fuerza creativa de amor y de sabiduría. Tiene como efecto a valorizar al potencial (los talentos afectados) del alma del otro, mostrando en nosotros el camino de su liberación encima de nuestras propias resistencias y los límites e imperfecciones de su visión. Así generamos una interactividad solidaria que permite abrir, vía nuestra comprensión supra-mental, la mente del otro y el camino solidario hacia la transformación, la sanación y la elevación mutua en la unión crística.
Desde que entremos en una visión más global, que toda vida es unión, se puede manifestar este dinamismo de armonización que conduce hacia relaciones siempre más armoniosas o justas con nosotros mismos, el otro y el entorno. Su proceso de interactividad solidaria se concretiza en primer tiempo por la creación de confianza. Es  necesaria para que el impacto de las causas que han provocado aislamiento, separación, conflictos, sufrimientos, desvíos y perdición se disuelva. Pues, el gesto de perdón (o de amor incondicional por cualquier expresión cariñosa) abre la puerta de la comprensión de la liberación en el otro. Liberándose del peso de este impacto, su conciencia se abre  para su carácter ciego et genera finalmente une actitud de reconocimiento de desarmonía et de gracia mutua quién nos empuja hacia la expresión de un acto de perdón mutua (nuestra propia inconciencia ha también contribuido a alimentar el campo colectivo de  las causas de las experiencias de desarmonía del otro). A su trono el perdón mutuo conduce hacia la reconciliación y la amistad fraternal.
Tener compasión es un arte de compartir la vida sobre el camino común hacia la conciencia de unión,  como  es en esencia el Ho’oponopono. En realidad, es solo posible desde nuestro corazón, conectándonos con el amor incondicional y la sabiduría infinita del Espíritu Superior o el Cristo en cual nuestra alma tiene la fuente de su vida. El perdón no se aprende. Hace parte del potencial infinito (los talentos) de amor-sabiduría, sembrado en nuestra alma. Podemos solamente aprender ser más conectado con nuestra alma. Nos falta escuchar su amor y su sabiduría  y seguir su fuerza encima de la dictadura que nos impone nuestro mental limitado y condicionado por  los conceptos individualistas y egoístas de nuestra personalidad.
Finalmente, lo que pueda ayudarnos es intentar a ponerse en la situación del otro para entenderlo mejor. ¿No hubiéramos podido estar en su lugar? Venir al nivel del otro es un ejercicio de humildad para él que  imagina que sea mejor que el otro.  Pensemos que estamos todos en servicio igual de la Gran Vida Una del Espíritu de Verdad, como lo son los órganos en nuestro cuerpo para nuestro espíritu. Gracias al uno y el otro podemos crecer en la luz de su Verdad.

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